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El cerebro rechaza los pensamientos negativos
James Gallagher BBC, Salud Lunes, 10 de octubre de 2011
Una de las razones por la que los optimistas mantienen una actitud positiva incluso cuando no hay motivos ha sido descubierta, revelaron investigadores.
Según un estudio, publicado en la revista Nature Neuroscience, el cerebro es muy bueno procesando buenas noticias sobre el futuro.
Sin embargo en algunas personas, cualquier cosa negativa es prácticamente ignorada -manteniendo con ello una visión positiva del mundo.
Los autores aseguran que el optimismo tienen beneficios importantes para la salud.
El estudio
Científicos del University College de Londres dicen que alrededor de 80% de las personas son optimistas, aunque no se etiqueten como tal.
Evaluaron a 14 personas por su nivel de optimismo y los pusieron a prueba con un escáner cerebral.
A cada uno se le preguntó qué tan probable era que sucedieran 80 diferentes “eventos malos” -como un divorcio o padecer cáncer.
Luego se les dijo la verdadera probabilidad de que sucediera. Al final de la sesión, se les pidió a los participantes que calificaran las probabilidades de nuevo.
“…es iluminador ver cómo el cerebro a veces viene con respuestas incorrectas y demasiado optimistas a pesar de la evidencia”
Chris Chambers, neurocientífico de la Universidad de Cardiff
En los resultados actualizados de los optimistas hubo una marcada diferencia dependiendo de si en la realidad era una buena o mala noticia.
El investigador principal, Tali Sharot, dio el ejemplo de los riesgos de cáncer fijados en 30%.
Si el paciente creyó que su riesgo era de 40%, entonces al final del experimento rebajó su propio riesgo alrededor del 31%, dijo.
Sin embargo, si el paciente pensaba originalmente que el riesgo era del 10%, sólo aumentó marginalmente el riesgo -lo “inclinó un poco, pero no mucho”.
Felices por elección
Cuando la noticia fue positiva, todas las personas tuvieron más actividad en los lóbulos frontales del cerebro, que están asociados con los errores de procesamiento.
Con la información negativa, los más optimistas tenían menor actividad en los lóbulos frontales, mientras que los menos optimistas tuvieron más.
Esto sugiere que el cerebro está escogiendo y seleccionando lo que quiere escuchar.
Sharot dijo: “Los mensajes de que fumar mata no funcionan porque la gente piensa que sus probabilidades de contraer cáncer son muy bajas. La tasa de divorcios es del 50% pero las personas no piensan que sea para ellos. Hay un sesgo muy fundamental en el cerebro”.
El doctor Chris Chambers, neurocientífico de la Universidad de Cardiff, dijo: “Para mí, este trabajo destaca algo que se está volviendo cada vez más evidente en la neurociencia, que una parte importante de la función cerebral en la toma de decisiones es probar las predicciones contra la realidad – en esencia, todas las personas son “científicos”.
“Y a pesar de cuan sofisticadas son estas redes neuronales, es iluminador ver cómo el cerebro a veces viene con respuestas incorrectas y demasiado optimistas a pesar de la evidencia”.
Así, el optimismo parece ser bueno para la salud. Un estudio sobre casi 100.000 mujeres mostró un riesgo menor de enfermedad cardíaca y muerte en los optimistas.
Pero como Sharot señala: “El aspecto negativo es que subestiman los riesgos”.
La Hiperactividad
Durante estos días, entre el 2 y el 9 de octubre, celebramos la IV Semana Europea de Sensibilización sobre el TDAH. Bajo esas siglas, se denomina el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad, que afecta a ocho de cada cien niños españoles, siendo la enfermedad psíquica más diagnosticada entre menores de cinco a diez años. Una mayoría de ellos continuará padeciendo sus secuelas durante la vida adulta, alterando áreas del cerebro responsables del autocontrol y la inhibición del comportamiento inadecuado.
Conscientes de la importancia de este trastorno y de la necesidad de apoyo a las familias toledanas que a diario deben enfrentarse al mismo, el Ayuntamiento mantiene activos contactos con la Asociación TDAH Toledo, a cuya disposición pusimos hace tiempo unas dependencias municipales en la Casa de la Cultura del barrio de Santa María de Benquerencia.
Hace uno año, el 21 de octubre de 2010, la Comisión de Sanidad, Política Social y Consumo del Senado aprobó una moción instando al gobierno a la adopción de diferentes medidas para el tratamiento del TDAH. Se pedía la inclusión de fármacos adecuados en el grupo de los considerados como de aportación reducida por los beneficiarios, la inclusión de protocolos de actuación conjunta de todas las administraciones en los programas de tratamiento y prevención, el aumento de dotaciones económicas y humanas en las unidades de tratamiento psicoterapéutico y el aumento de medios para los servicios de orientación educativa y psicopedagógica en los centros de enseñanza. Suscribo estas peticiones y expreso mi compromiso de que desde el Ayuntamiento de Toledo apoyaremos todas las medidas encaminadas a su consecución.
La celebración de esta IV Semana Europea de Sensibilización es un buen momento para que todos hagamos un mayor esfuerzo por conocer este trastorno y expresar nuestro apoyo a quienes desde las asociaciones trabajan en su tratamiento y su corrección. Todos, seguramente, conocemos casos de niños cuya inatención, impulsividad e hiperactividad se convierten en pesadilla para sus padres, familiares o educadores. Sabemos de los sufrimientos y quebraderos de cabeza que ello conlleva, así como de la inquietud generada sobre su evolución en la edad adulta. Por ello no solo debemos reivindicar una mayor implicación en el ámbito sanitario y asistencial, sino también mostrar nuestra cercanía y colaboración con entidades como la Asociación TADH Toledo, que a diario nos da ejemplo de su tenacidad, dinamismo e inquietudes para conseguir lo mejor para sus hijos y para su entorno familiar.
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