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Pedimos consejos para los novatos de la ESO
Dentro de nada empieza el nuevo curso escolar. Muchos padres -al menos es mi caso- y muchos hijos nos enfrentamos al hecho de que dejamos atrás el cole, la Primaria, para pasar al instituto, a la ESO. Y da un poco de susto -no solo porque, y hablo de los padres, de repente nos damos cuenta de lo viejos que vamos siendo-. Es un salto espectacular: más incluso que el que supone pasar del instituto a la Universidad. Como suponemos que entre vosotros habrá muchos que ya habréis pasado por eso os pediríamos consejos tanto para los niños como para los padres. Un saludo.
Cuarto de la ESO tendrá tres vías distintas y tres materias nuevas
Los centros podrán ofrecer dos niveles de Matemáticas, según las opciones
J. A. AUNIÓN - Madrid - 23/05/2011 (El Pais.com)
La reforma del último curso de educación obligatoria, 4º de ESO, ofrecerá a los alumnos de 15 años tres vías distintas: una enfocada al bachillerato de letras, otra al de ciencias y otra a la formación profesional, aunque ninguna de ellas cerrará las puertas a cambiar de opinión al final de curso. Los alumnos estudiarán seis materias comunes (siete, en las comunidad con lengua cooficial), y tres específicas de la vía elegida. Además, el borrador del nuevo decreto que desarrolla algunos cambios de la Ley de Economía Sostenible crea tres nuevas asignaturas: Alimentación, Nutrición y Salud; Ciencias Aplicadas a la Actividad Profesional e Iniciativa Emprendedora, cuyos contenidos aún se están desarrollando. La reforma entrará en vigor, previsiblemente, en el curso 2012-2013.
Cada una de las opciones tiene tres asignaturas: hacia el bachillerato de letras serán Educación Plástica y Visual, Latín y Música; para el de ciencias, Biología y Geología, Física y Química, y Tecnología; y para FP, Alimentación, Nutrición y Salud, Ciencias Aplicadas a la Actividad Profesional y Tecnología. Los alumnos podrán cursar las tres en bloque o solo dos ellas y otra más a elegir entre las siguientes: Informática, Iniciativa Emprendedora y segunda Lengua Extranjera. De cada una habrá dos clases semanales.
Entre las seis materias obligatorias para todos estará Matemáticas, pero las comunidades autónomas podrán ofrecerla en dos niveles distintos: uno para los que piensan seguir estudiando la materia en bachillerato y otro para los que no. De esta redacción se entiende que una será más fácil que la otra, pero el decreto insiste en que ambas deben garantizar igualmente las competencias básicas marcadas para la ESO.
De momento, la voz más crítica sobre estos cambios ha sido la de la Confederación de Asociaciones Padres de Alumnos (Ceapa), mayoritaria en la escuela pública. Esta organización teme que “muchos institutos utilizarán las opciones de 4º para separar al alumnado según sus capacidades”. Algunos especialistas han llegado a comparar este cambio con los itinerarios que creaba a partir de 3º de ESO la ley educativa aprobada durante el Gobierno del PP (LOCE), que no llegaron a entrar en vigor. El Gobierno los ha defendido como un buen instrumento para “flexibilizar” el sistema e “incrementar el éxito escolar”, dijo el ministro Ángel Gabilondo el año pasado en el Congreso.
En cualquier caso, el decreto trae consigo otros cambios con la intención dar más oportunidades y así mantener la senda de mejora en el abandono escolar temprano que parece haberse iniciado con la crisis ecónomica. La cifra se redujo en 2010 al nivel más bajo que se ha conocido en España, un 28,4%, aunque es aún casi el doble de la media de la UE.
Así, los alumnos podrán acceder a partir de los 15 años a los programas de cualificación profesiopnal inicial (PCPI) pensados para los alumnos en mayor riesgo de acabar la educación obligatoria sin el título. Estos tienen una parte obligatoria (de enseñanza básica y formación profesional) y otra voluntaria (con la que podrán obtener el título de ESO). A Ceapa tampoco le gusta eso que se adelante la edad: creen que se pueden deribar alumnos para los que podrían funcionar otras opciones. Pero sí les gusta que los módulos obligatorios den acceso directo a la FP de grado medio sin necesidad de tener el título de secundaria ni pasar un examen de acceso. A diferencia de lo que ocurre ahora, los PCPI tendrán una duración de dos años.
Además, para facilitar un eventual reenganche en el futuro de los chicos y chicas que abandonen las aulas sin diploma, los institutos expedirán un certificado de estudios en el quedará claro, entre otras cosas, las materias que aprobaron durante el tiempo que estuvo en el instituto y, sobre todo, la formación que le le haría falta para completar la ESO. Esta información podrá servir para ahorrarse una parte del examen libre para sacarse el título de secundaria o del de acceso a FP.
El fracaso escolar se combate en Primaria
La falta de prevención en edades tempranas condena a miles de alumnos de Secundaria – Ya existen vías en 4º, pero no hay recursos – Las diferencias entre autonomías son abismales.
SUSANA PÉREZ DE PABLOS 02/03/2010
Lo que está pasando con la educación no es tan difícil de entender. Ocurre como en la sanidad. Si al enfermo no lo atiendes a tiempo, empeora, te cuesta más caro su tratamiento y además su enfermedad se puede volver crónica. El enfermo es el alumno que en Primaria empieza a tener problemas de aprendizaje, algo bastante común. En casi todas las clases hay alguno. Suele tratarse sobre todo de dificultades relacionadas con la comprensión lectora y los cálculos matemáticos. El que se ocupa de detectarlo, aparte de su profesor, es el orientador. El tratamiento se llama de refuerzo y se lo da un profesor de apoyo. Pero si no se le da a tiempo, cada vez entiende peor lo que lee o lo que calcula en todas las diversas materias y, aunque avance, llega un momento (generalmente en 6º de Primaria o ya en la ESO) que ya no logra seguir. Especialmente si su problema le ha llevado a repetir algún curso y le ha desmotivado para seguir estudiando.
Una gran parte del 30% de los estudiantes que fracasa (no obtiene el título de la ESO, el mínimo que existe) ha pasado por esto. Los expertos no paran de repetirlo. El problema que más afecta al fracaso escolar está antes de la ESO. Y, si se le suman las dificultades de la adolescencia, la ESO (que se cursa entre los 12 y los 16 años) es la que paga el pato.
El símil con la sanidad lo menciona la viceconsejera de Educación del Gobierno vasco, Marian Ozcáriz. El maldito 30% de fracaso escolar en España que mencionan los políticos a diario, al hablar del Pacto de Estado por la Educación que ha propuesto el Gobierno, merece varios matices. Las diferencias entre comunidades son abismales y precisamente el principal factor que lleva a algunas a tener la mitad de fracaso que la media española y a otras a superarla es la apuesta por la prevención, y por invertir en ella.
Las comunidades con menos tasas de fracaso han promovido y financiado más medidas de prevención desde Primaria o incluso desde Infantil, invertido en desdoblar las clases más difíciles (como matemáticas) en dos aulas en cursos clave, han dado profesores extra para ello y han ofrecido a los alumnos que lo necesitan apoyos allí donde tienen lagunas. El fracaso escolar en País Vasco y Navarra ronda en la actualidad el 15% (y hay que decir que, por ejemplo, en el País Vasco baja a un 11% en las alumnas). Al otro lado están Baleares, con más de un 40%, Murcia y Andalucía, con un 38%. Bien es cierto que algunas comunidades con mayor fracaso se encuentran entre las que tienen además un elevado porcentaje de alumnado extranjero, que a menudo requiere de apoyos adicionales.
¿Qué sentido tiene con este panorama promover medidas contra el fracaso escolar en 4º de la ESO e iguales para toda España como se está planteando en el debate sobre el pacto educativo? Medidas como dividir 4º en dos vías, cuando en realidad ya existen más de dos, pero no lo suficientemente apoyadas como para que su oferta sea amplia en algunas comunidades. O la medida de aumentar un curso el bachillerato. Expertos de diferentes comunidades, de Canarias a Asturias, con mucho trabajo en las espaldas a pie de aula, dan respuestas.
En Asturias, alrededor del 85% de los alumnos se saca el título. ¿Cómo lo hacen? Parte de dos claves. “No pasa nada porque no se logre el título a los 16 años, eso no quiere decir que no lo puedan conseguir, se les anima y apoya para que sigan estudiando, y, por otro lado, por repetir curso no han de fracasar. También hay que intentar que no se vayan del sistema y que logren el título”, explica el profesor de Filosofía de Secundaria de Avilés y experto en políticas educativas Mariano Martín Gordillo. Profesor desde hace 24 años, dice que a menudo lo que pasa es que a los chavales que han repetido dos veces, una en Primaria y otra en los primeros cursos de ESO, por ejemplo, ya se les anima a irse fuera. Su idea es la contraria. “Todos tenemos amigos que repitieron alguna vez y ahora son unos excelentes profesionales de lo que sea porque al final lograron el título, se animaron y siguieron adelante. No pasa nada. El tema de las edades no se ha tratado debidamente en este debate. En Asturias se apoya a los alumnos para que sigan estudiando hasta los 17 o 18 años, y no tiene que ser fuera de la ESO. Además, la mayoría de la gente que fracasa corresponde a un grupo muy determinado, la mayoría escolarizada en la pública en este sistema dual que tenemos pública-concertada. Sin este sistema, el problema no sería tan grave”.
Este especialista advierte de un problema que se puede producir si se crean de forma general dos vías en 4º de ESO: “La que conduce a la FP la implantarán casi exclusivamente los centros públicos; los concertados apenas la darán, se quedarán sólo con la que lleva al bachillerato, con el argumento que sea”.
Asturias invierte mucho en profesorado, lo que también explica su bajo fracaso escolar, y tiene un porcentaje bajo de concertada (el 70% de sus centros son públicos). Martín Gordillo ve injusto que se hable tanto de fracaso. “Se está dando una imagen de que la educación es un lugar dramático, los alumnos y profesores lo ven así en los medios de comunicación y no es verdad. Hay también grandes tasas de éxito. Es verdad que es muy desigual entre comunidades porque no todas han hecho el mismo esfuerzo”. Su conclusión sobre los cambios normativos es clara: “Que nos dejen un poco en paz y quien no haya hecho los deberes, que los haga”.
En la otra punta de España, Canarias, Luis Balbuena, matemático, catedrático de Secundaria y ex consejero de Educación, coincide en los aspectos generales. En los concretos, menos. Los generales: “La prevención es necesaria, desde que se detecta que un estudiante no responde a los cánones, los servicios de orientación deben actuar. Porque muchas veces se intenta culpar al propio alumno, cuando es la víctima. Y es que vivimos en una sociedad en la que el éxito se obtiene por otros canales que no son el del esfuerzo y el estudio y muchos jóvenes son víctimas de ese mensaje social”.
También insiste este experto en que es importante desdramatizar: “Estamos hablando de una minoría, de un 30%, y además en absoluto ese 30% son objetores escolares, es decir, chicos que se niegan a ir a clase y todo eso. El porcentaje de chavales que se denominan disruptivos, que serían esos objetores, son muchos menos”. “Hay que atender debidamente a cada alumno desde Primaria y detectar y prestar ayuda también a los alumnos con un talento precoz”, agrega. Balbuena, que es miembro del Consejo Escolar del Estado, resalta otras dos cuestiones determinantes: la necesidad de una mayor financiación y revisar los contenidos.
En el centro de España, en Leganés (Madrid), Agustín Alcocer tiene una visión general muy similar. Lleva 15 años también pegado al terreno, pisando centros. Es psicólogo de un equipo de orientación educativa de la Comunidad de Madrid. “No se pueden mirar los problemas ya en la ESO. En estos cursos afloran de una manera más evidente, pero hay que mirar mucho antes. Incluso se pueden empezar a detectar en Infantil, que tiene ya carácter educativo. Cuando antes se intervenga en ellos, mejor. Alcocer menciona otro problema: las ratios. “No puede ser que haya clases en Infantil con 25 niños. Es demasiado para atender la evolución de todos. Se ha querido extender la educación gratuita a partir de los tres años sin invertir lo necesario y se ha hecho en algunas comunidades a costa de las ratios. Es cantidad a costa de calidad”.
Ya en Primaria, lo primero que habría que hacer es cambiar la metodología, advierte. Coincide con Balbuena. “Ya no se puede enseñar de la misma manera. Se habla de ordenadores, de pizarras digitales, pero si seguimos enseñando igual no hemos ido al quid de la cuestión”. ¿Qué iniciativas sugiere? “Agrupamientos flexibles, hacer desdoblajes de materias, trabajar en equipo por proyectos. Tiene que ser una educación más interactiva y es importantísimo potenciar el lenguaje, tanto oral como escrito. La comprensión lectora es uno de los problemas que más se detectan, se ve además en los resultados del informe Pisa. Muchas veces no entienden lo que se les pregunta en un problema de matemáticas”, cuenta. La falta de profesorado es una de las claves de la situación. “No hay recursos suficientes, se necesitan más especialistas en audición y lenguaje y pedagogía terapéutica”, afirma este experto en orientación escolar. Se trata de dos especialidades de la carrera de maestro.
En la otra punta de la comunidad madrileña, una de las jefes de estudio del instituto público Arquitecto Ventura Rodríguez de Boadilla del Monte, Matilde Moralejo, tampoco cree que nuevos itinerarios en 4º de ESO solucionen nada. “Ya tenemos casi ocho, enfocados a diferentes salidas, pero no los podemos mantener por falta de medios”, explica. “Si crean nuevos itinerarios pero no ponen recursos estaremos en las mismas. Ya se da uno, por ejemplo, de plástica, música y tecnología, no hacen falta más reformas. Necesitamos más dinero y no que ahorren en educación”.
Este instituto no tiene este curso trabajador social, se lo han quitado, y comparte el orientador con otro centro de la zona. Lo que sí hacen es ponerse de acuerdo por su cuenta los profesores de los centros de Primaria y Secundaria cada mes de mayo, cuando los chavales de Primaria hacen las peticiones de plaza. Se cuentan unos a otros cómo es cada alumno que les va a llegar y las necesidades que pueden tener. Se reúnen los orientadores de 6º de Primaria y los jefes de estudio y ven caso por caso. “Ya hay suficientes soluciones en la ESO, están la diversificación y los Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI), aunque hay pocos abiertos. Se necesitan más. Nosotros sólo tenemos uno y funciona fenomenal”, asegura.
Precisamente una de las claves de que el País Vasco tenga un fracaso muy inferior al resto son las plantillas. “Tiene que haber una cierta holgura que permita tener suficientes profesores para hacer estos apoyos”, explica la viceconsejera, Marian Ozcáriz. Profesora de matemáticas, Ozcáriz tiene una larga experiencia docente y en política educativa. ¿Por qué el País Vasco tiene la mitad de fracaso que la media española? “El fracaso tiene mucho que ver con la política que haga cada comunidad, pero no sólo con eso. También con su tejido productivo, con que no abunde el empleo de baja cualificación. Esto hace que el alumno entienda que tiene que acabar para colocarse, que, o adquiere al menos el grado medio o superior, o no va a tener empleo”, expone la viceconsejera.
Y resalta el papel de las familias en la lucha contra ese fracaso: “O las familias valoran la educación y que su hijo siga estudiando para lograr un mejor empleo y una mejor calidad de vida, o es muy complejo que se mejore. Y el mensaje que se está lanzando desde una parte de la sociedad es que lo que importa es el éxito, el ser popular. Si ése es el modelo de sociedad que se quiere, la escuela llega hasta donde llega y hay una parte que se queda fuera”.
Sobre la atención que se debe dar a los niños que necesitan apoyos, Ozcáriz dice que hay que empezar desde abajo: “Nosotros tenemos desde hace tres cursos un 90% de niños escolarizados desde los dos años. Esto también es una medida preventiva. Hay que hacer un seguimiento individualizado del desarrollo de cada niño desde el principio y hacer un esfuerzo muy importante en Primaria. No puede ser que pasen a la ESO sin determinadas destrezas instrumentales y la repetición no es la solución, es la prevención”.
Y explica el símil con un enfermo: “Si al niño se le refuerza, como cuando se detecta una enfermedad a un paciente, es decir, enseguida, entonces quizás baste con una o dos horas de refuerzo a la semana para que se recupere. Si se actúa tarde quizás tiene que ir ya a un grupo especial de diversificación porque ya no puede seguir el ritmo de la clase y entonces ya es tarde y es cuando tendrá dificultades para lograr el título. No hay que esperar”.
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